De vuelta a la escuela

A punto de empezar el nuevo y atípico curso, vivimos inmersos en una gran cantidad de información que nos abruma y nos ahoga.

Simplemente quiero ser escueta y no contribuir desde la negatividad, desde las criticas, desde los juicios ya que mi enfoque en estos momentos es positivo, alegre y sobre todo esperanzador.

Desde mi humildad y amplia experiencia como madre y maestra quiero daros unos consejos que aunque parezcan sencillos puede ser que no lo sean, pero te invito a reflexionar en muchas situaciones que aunque parezcan difíciles no lo son tanto, para ello te invito a pararte un momento y cambiar tu mirada desde la otra parte del precipicio, mirándonos dentro de nosotros y no enfocando en la gran altura de la montaña, ésta es demasiado grande y alta para nosotr@s, en cambio nosotr@s somos alcanzables al cambio.

Podemos colaborar y acompañar en el proceso de una buena y esperanzadora educación desde nosotros mismos cuando:

  1. Hablemos con nuestros hij@s desde la validación de sus sentimientos, desde la aceptación de diferentes opiniones, desde el no juicio y críticas a las personas que nos rodean, de esta manera les ayudamos a ser compasivos (más allá de la empatía), entendiendo que cada un@ tiene una situación diferente en la vida y que cada un@ elige el camino que mejor conoce o que sabe en ese momento.
  2. Demos autonomía sin ser excesivamente “protectores”, para ello modelamos con acciones respetuosas y establecemos limites desde el máximo respeto: “Lo siento”, “Lo siento, no podré ayudarte ahora, si te parece bien a las cinco de la tarde estaré libre” (autocuidado).
  3. Seamos padres y madres empoderadores y confiemos en nuestros hij@s ya que si nos convertimos en “familias helicóptero” resultaremos muy dañinos y no beneficiaremos su comportamiento. Las familias helicóptero, convencen a sus maestros para subir la nota, les hacen los deberes por ellos, les dicen como hacer las cosas poniendo de antemano sus opiniones sin hacer preguntas de curiosidad y sin dejarlos que establezcan pensamiento critico, simplemente no les dejan ser ellos y ellas mismos como ser individual.
  4. Aceptemos la nueva situación como un gran reto en nuestra vida, cómo algo exterior a nosotros, que podemos prevenir con precauciones, mascarillas, lavarse las manos constantemente, distanciamiento social, sin generar miedos ni angustia. Afrontémoslo como una situación que ha venido y pasará, como un viaje, con retorno, duradero en el tiempo, en cambio no eterno. Para ello nuestra posición y modelaje ante la situación es fundamental. A través de cuentos, de hechos en la historia y, dependiendo de la edad, podremos encontrar ejemplos  para entender que la vida no es fácil e implica esfuerzo.
  5. Asimilemos los errores como oportunidades de vida, démosle la posibilidad de esforzarse desde la creatividad y el cambio, ya que buscando soluciones y oportunidades podemos conseguirlo, opciones hay muchas y muy diversas.
  6. Expresemos nuestra opinión en la comunidad educativa, sin avasallar, no en pro de conseguir derechos especiales para nuestros hij@s, sino buscando el bien común de la comunidad educativa.
  7. Alentemos a nuestro hij@ a seguir aprendiendo y motivándole desde sus fortalezas, enfocándonos en lo positivo, ya que esta situación pasará, porque la vida es un ciclo, hay movimiento, y como en todo movimiento hay cambios en el proceso de vida.

Enfocate en las fortalezas, en Emotiva el cambio está en ti.

Despertando pasiones versus manipulando frustraciones

Su familia quiere que estudie medicina, dicen que estarán orgullosos cuando vayan a un hospital y oigan:

–  Dr…. acuda a cirugía!!!

Este comentario me vino a mis oídos estos días pasados acerca del futuro de un adolescente, pensaba que esto sucedía en el siglo pasado o puede ser hace dos siglos.

Siglo XXI, adolescentes desmotivados, sistema económico por los suelos, crisis a doquier, corrupción… y además ¿organizan el camino de un adolescente?

El adolescente piensa en el presente, en el ahora, como mucho puede soñar y verse en alguna isla paradisíaca, tener su coche deportivo o un novio, novia como los anuncios de Instagram o de cualquier red social, también están aquellos que la vocación la llevan en la sangre, por ejemplo, actores, mecánic@s, médicos, maestr@s, músicos, cociner@s y muchísimas profesiones más, pero este adolescente ama el mar, los animales marinos, las profundidades, ser médico porque la familia se sienta orgullosa no sería una decisión acertada.

En psicología adleriana, concretamente en el programa de disciplina positiva se alienta al niñ@ o adolescente a ser su esencia, a sentir desde su corazón, a estar orgullos@ de él o ella misma, necesitamos saber que nuestro hijo o hija no es una prolongación de aquello que nos hubiera gustado a nosotros ser, o de aquello que queremos que sea, el SER es sentimiento, somos sentidos: olfato, vista, tacto, oído, gusto, todo nos entra por los sentidos y nos despierta sentimientos, ser médico es sentir salvar y curar a persona si es posible no físicamente sólo sino psíquicamente, el médico acompaña en todos sus sentidos, si ese adolescente no lo siente así, si es un sentimiento de la familia, no será un médico vocacional, en cambio los animales marinos tan necesarios para nuestro ecosistema y biodiversidad puede ser que se pierdan un buen biólogo marino.

Respetar a nosotr@s mism@s es respetar la esencia de nuestros hij@s, puede ser que ceda a ello por estar en su meta de complaciencia pero de esta manera no genera sus herramientas para ser resiliente en el futuro. Hagamos lo que amamos y seguro que el sentimiento estará a flor de piel. Recordemos alentar y despertar la curiosidad en la infancia y adolescencia para que su mente se expanda a nuevos conocimientos y tenga muchas más oportunidades

En Emotiva despertamos pasiones.

Adela Miñana Ragüés

La adolescencia: su propio yo

 

– ¿Podrías decirme, por favor, qué camino debo tomar desde aquí?
–  Eso depende, en gran medida, de a dónde quieras ir –dijo el gato
–  Con tal de que llegue a alguna parte…- añadió Alicia justificándose
–  Oh, seguro que lo harás –añadió el gato- con tal de que camines lo bastante
Alicia en el País de las Maravillas (Lewis Caroll)

Con estas frases del libro de ALICIA, podemos sobreentender que el adolescente no sabe donde va, vive el presente, tiene sueños pero no va a ponerlos como prioritarios, ahí estamos los adultos “seguro que lo harás” frase alentadora y “con tal de que camines lo bastante”, alguna hipotética solución, sin imponer, quieren llegar a alguna parte, pero viven el presente y al mismo tiempo no saben cómo llegar, el acompañamiento con el adulto será fundamental, dejándole espacio para pertenecer a un grupo de amigos y amigas. Los adolescentes quieren pertenecer a la comunidad y sentirse importantes, ahí es donde empezará su motivación y su necesidad.

La adolescencia es la etapa donde su proceso evolutivo le lleva a crear su propio YO. Los adolescentes necesitan tener experiencias y vivirlas intensamente para poder identificarse con su propio YO. Es una etapa donde el cerebro tiene mucho movimiento ya que se produce la llamada “poda neuronal” donde van desapareciendo aquellas conexiones que no son utilizadas y formando otras dependiendo de aquellas experiencias que vayan adquiriendo. Tal como dice Belen Colomina, psicóloga Gestalt especializada en adolescentes, la adolescencia es una etapa trascendental en nuestras vidas para asentar los pilares y la ruta del adulto que deseamos ser.

Todas las actitudes que los adolescentes tienen hacia nosotros, son actitudes de desafío de entrar en el desarraigo e ír formando cada vez más su propia identidad. Cuando los adolescentes tienen ciertas respuestas es muy importante no tomarse como propio todo aquello que dicen, lo único que hacen es pasar a la parte del cerebro más impulsiva y dependiendo de cómo los adultos vayamos respondiendo a sus actitudes, ellos y ellas irán formando el suyo propio y al mismo tiempo adquirirán estrategias emocionales para poderse comunicar cuando llegue la etapa adulta. Es imprescindible que los profesionales de la educación y la familia cuenten con herramientas y estrategias básicas para que haya una comunicación mucho más respetuosa y fluida con nuestros adolescentes. De ahí la importancia del cambio en el sistema educativo, el cambio en la mirada hacia ellos y ellas, igual como necesitamos un cambio urgente hacia la mirada del infante, deberíamos hacerlo también hacia el adolescente. Castigos, hablarles de manera despectiva, culpabilizarlos de ciertas hechos que realizan no llevan a formar a un adulto equilibrado donde va buscando soluciones a aquellos que le va surgiendo y al mismo tiempo asume responsabilidades hacia él mismo, por no decir también acerca de su independencia y sus motivaciones. De los 12 a los 24 años, el cerebro está haciendo grandes cambios y así Maria Montessori habla de una etapa de adolescencia donde la edad más critica serian los 15 años, siempre hablamos de aproximaciones, y al ser una etapa sensible como la de cero a seis años, los adolescentes observan mucho pero su actitud es de dentro a fuera, es decir, sienten muy intensamente y lo expresan de manera desmesurada, en cambio en la infancia se observa mucho también, esta etapa se denomina mente absorbente, pero tal como dice la palabra se absorbe como una esponja pero la actitud de los niños y niñas de cero a seis años es de fuera a dentro, sienten y muchas cosas que observan las van interiorizando y van creando su propio mapa mental, generando sus propias creencias acerca de él o ella misma. En esta etapa se realiza un gran esfuerzo por emergen como identidad única. Es una etapa de crisis pero dependiendo de cómo el entorno resuelva o apoye al adolescente, éste desarrollará su propia persona.

Es muy importante tener en cuenta que en esta etapa que acordamos limites claros, por ejemplo, darles tiempo de calidad, estar en el presente y en el ahora, libre elección y no tomarse nada de manera personal, necesitamos ser consistentes y coherentes, aprender a escucharlos.

En breve en Emotiva tendrás novedades para empoderar a los adolescentes desde su propia identidad.

En Emotiva acompañamos en respeto y limites.

Adela Miñana Ragüés

Revisa en el menú Bibliografia el libro Discilina Positiva para adolescentes.

Cambios, miedos y sabiduría emocional

En estos momentos, ante incertidumbres, ante noticias tan drásticas, nuestro sistema de emociones se pone a mil. Respiramos más rápido de lo normal, sentimos cómo en algunos momentos pensamos lo peor, y al mismo tiempo tenemos esperanza que todo pasará y se solucionará de una manera eficaz para la humanidad.

Son dias de cambios, de descansos, de despertar nuestra creatividad y saber que no estamos solos, que no estamos dormidos, sino despiertos, que todo ello coincide con la estación de la primavera, estación de resurgir aquello que hemos sembrado en épocas pasadas y sabemos que nosotros, los seres humanos, tenemos parte de responsabilidad, ¿parte? o ¿toda? Con estos cambios tan profundos, reflexionamos ¿qué está pasando?, ¿por qué vuelven a surgir mis miedos? Sin darnos cuenta, hablamos de ello con gestos, movimientos, nuestra voz y ello hace que los niños y adolescentes sean conscientes que algo hay que no gusta a los adultos.

Seamos realistas, seamos presente y estemos con ell@s, contigo sobre todo, para, piensa y respira. Genera buenas conexiones, siendo tú mism@, encontrando ese momento de cambio en ti, buscando ese reflejo de cambio en la sociedad, y las nuevas enfermedades que van surgiendo, de esta manera, no serán tan dañinas emocionalmente y esto hará que nuestros niñ@s aprendan habilidades para afrontar esos cambios, porque en ellos cualquier transformación altera su presente.  Definir tu camino les ayudará en su educación.

Con una educación respetuosa como la que genero en mi aula, en mi ambiente familiar, en mí, puedes tú impregnarte de sabiduría emocional y creativa, porque aprender de gente que ha sido tu referente es algo maravilloso, somos lo que queremos ser.

En Emotiva, somos el cambio, somos el momento y disfrutamos dulcemente del presente.

Adela Miñana Ragüés

Una noche que era mágica

Recuerdo mi niñez, vestida de rosa, de azul, de verde o de cualquier color, de ilusiones y de alegrías, de esperanzas y de magia. Recuerdo los momentos previos a la llegada de Reyes, los nervios, las sorpresas y el ambiente de misterio en cada poro de mi piel.  No recuerdo que pensara más allá de ese momento y ahora, aquí, la ilusión se esfumó por tanta masificación de regalos sin necesidad. Eran tiempos de humildad, de agradecimientos y ese recuerdo se marchó.

Ahora nos cuesta agradecer, tanto tengo tanto valgo, comprar es comprar y regalar sin sentir, los niños buscan tecnologías robóticas, como si de robots se trataran, realmente, ¿somos robots? ¿qué tipo de sociedad se pretende que se engendre en nuestros niños y niñas?

Lo veo por donde mire, se compra sin necesidad, con impulsividad, sin pensar y no hay mayor regalo que el estar aquí, el estar ahora presente, el abrazar y el sentir que lo más valiosos lo tenemos en nosotros y que cuando los pájaros canten al amanecer la ilusión permanecerá en nuestro corazón como cuando era niña y los recuerdos olían a verdad y a frescura de invierno con una taza  de chocolate caliente y jugando con juegos hechos de ilusión y de cartón.

Pensemos antes de actuar y seamos nosotros y nadie más, nuestros hij@s lo agradecerán.

En Emotiva, nos emocionamos con la magia de la ilusión.

Adela Miñana Ragüés

Los cinco sentidos en la Navidad

La Navidad está a la vuelta de la esquina y ya se respira por donde pases, aunque parece ser que no se fue, ya que cada vez se empieza más pronto a decorar escaparates recordándonos que está llegando, haga calor o frio se precipitan los escaparatistas a regalar sueños antes de tiempo.

Paseo absorta por las calles mirando la cantidad de luces, regalos, y otros detalles navideños en cualquier esquina por la que paso, no sólo veo todo ello sino que también escucho música apropiada para estas fechas, de vez en cuando algún villancico perdido en mi recuerdo de la infancia vuelve a aparecer en mi mente, aquellos momentos tan especiales de mi niñez, huelo la navidad a colonias, ambientadores de canela, de olores amaderados que endulzan el ambiente navideño, palpo la suave lluvia, las gotas de escarcha que aparecen en mi coche todas las mañanas, y continuo paseando sin rumbo, sin saber donde mirar, perdida entre tanta masificación de sueños, de fantasía, de saber que regalar.

¿Dónde está la fiesta entrañable que conocí? ¿Dónde está la humildad, la elegancia, el saber hacer del significado de la navidad?

Mi niña interior se perdió hace tiempo entre tanto humo y tanto anuncio de modelos inalcanzables deseos inabordables, juguetes banales que bloquean la creatividad de los más pequeños.

Entro en pánico, me pregunto, ¿Quién frenará esta aberración? Ya es inevitable, ya estamos en la era del máximo consumo, de no percibir el olor a navidad sin perfumes, el ver cómo la fantasía aparece en cualquier rincón de nuestro hogar, de tocar corazones, abrazar a la gente, mirar a los ojos a nuestros seres más queridos, y de oír música de manera consciente sabiendo lo que estamos sintiendo en lo más profundo de nuestro ser.

Todos fuimos niños y niñas, ¿qué recuerdas de tu infancia? Ahora no es ayer ni será el mañana, huele, siente, mira, toca y oye la navidad de la amabilidad, de la humildad, del amor y piensa otra manera es posible.

EMOTIVATE por el cambio.

Adela Miñana Ragüés

Preparados, listos, ya…

Preparados, listos, ya… empieza el nuevo curso, las nuevas mochilas, nuevos profesores, compañeros, uniformes, libros, colegios… y lo más importante son los nuevos corazones que acuden a las aulas, corazones nerviosos, emocionados, contentos, tristes, preocupados…

Desde que tengo uso de razón, el colegio para mi, ha sido felicidad, porque he ido a aprender, a descubrir, a hablar, a que me escuchen, a jugar, a respetar a mis amigos pero también ha sido preocupación por los nuevos profesores, los nuevos contenidos, miedo, por los exámenes, nervios, por encontrarme de nuevo con mis amigos, y aunque haya pasado ya mucho tiempo, todo ello sucede igual, porque somos niños convertidos en adultos, adolescentes que hemos madurado o no, pero sobre todo somos un manojo de emociones.

Cuando observamos a los niños los vemos, cada vez más cargados de mochilas, que no son pequeñas sino cada vez más grandes, aunque no lleven libros, no importa, cuanto más bonita, más color y más grande mejor, porque parece que los niños van a ser valorados por lo que llevan, por lo que lucen, y ¡nos volvemos a equivocar!, los niños y adolescentes, llevan sueños, ilusiones, ganas de aprender y todo ello no lo llevan en la mochila de colores, en los libros multiplicados por 1000, lo llevan en su corazón, en sus células de la inocencia, de saber que van aprender y van a reunirse con los amigos, para jugar, para divertirse, porque la educación sin diversión, no es aprendizaje, sino una losa muy pesada de llevar, y cuando observo, como se compran compulsivamente lápices, colores, rotuladores, tijeras…y en los  escaparates de los establecimientos se exponen sacapuntas con múltiples formas, que a veces no sabes si son sacapuntas o un artilugio nuevo salido no se de donde, nos volvemos a empapar del consumismo de la vuelta al cole, y volvemos a olvidar que lo que importa es el niño, tal como viene al mundo, con una pizarra en blanco, con una enorme creatividad y con mucha curiosidad por aprender y entonces digo ¡Basta!, no “rompáis” los sueños de los infantes que si se rompen ya no pueden arreglarse o si se puede quedaran agrietados de incomprensión, de aburrimiento, de desmotivación porque lo tendrán todo hecho, todo creado y todo imaginado.

Preparados, listos, ya…empecemos a mirar desde dentro a cada uno de nuestros alumnos, de nuestros hijos, y de esta manera brillaran sin necesidad de mochila grande, de millones de libros que transportar, de incomprensibles exámenes de copiar y pegar. Escuchemos atentamente y simplemente oiremos las risas, las ilusiones, la creatividad y con todo ello aprenderemos a ser más niños y entonces estaremos ya preparados para empezar de nuevo este curso y algo más.

“Desarrolla interés en la vida según la estás viendo: en la gente, en las cosas, en la literatura, en la música; el mundo es tan rico, bulle con espléndidos tesoros, con almas hermosas y personas interesantes. Olvídate de ti mismo” Henry Miller.

Hoy en día añadiría, olvídate de los móviles, de las redes sociales, del consumismo durante un tiempo, para observar a tu niño interior y saber que es ese niño que acompañas al colegio y al que miras a los ojos cada día, para decirle: ”TE QUIERO”.

Emotivate!

Adela Miñana Ragüés

Reflexiones

Echaba de menos escribir y lo había intentado varias veces pero realmente no me sentía ni inspirada ni con ganas suficientes para hacerlo.

Muchos cambios en mi vida en muy poco tiempo, muchas ilusiones puestas en mi corazón y en mi ser, motivación y ganas de cambio tanto a nivel personal como profesional y por supuesto en la sociedad, en el fragmento de vida que me atañe, alumn@s preadolescentes, adolescentes que educar, que enseñar o simplemente acompañar en su proceso de vida. Poco tiempo he tenido para ello durante este año escolar, aunque mi empeño fue eterno en todo momento, intenso y perspicaz.

Creía que sino era fácil, era posible, creía que simplemente por sentirlo en lo más profundo de mi corazón, era accesible a su alma impoluta, a su cerebro en formación, a su hipotético presente, ¡no pudo ser! y reflexioné, pensé y soñé el por qué de no llegar a conseguir mis objetivos en un grupo lleno de creencias las cuales fueron adquiriendo en su corta vida.

Me senté a observar, a contemplar y a analizar los comportamientos, y llegué a una conclusión muy sabia:

No se puede cambiar lo más profundo de un ser desde la superficialidad, desde momentos superfluos, desde la desconexión y la incredulidad, desde las masas y las tecnologías, desde las canciones con letra distorsionada a la realidad ideal, y sobre todo desde familias alejadas del respeto y la firmeza, desde las pocas ganas de cambio, desde las notas súper 10, desde la competitividad en el fútbol o en otros deportes, las ganas de machacar al más débil, desde el egoísmo enfermizo, desde la rabia, y sobre todo desde el ruido, desde la impaciencia, el Yo soy el centro del mundo y sobre la desconfianza.

Desconecté un tiempo de mi escritura enfermiza, para intentar salvar lo imposible, para reflexionar cuál fue el error y aprender de él, desde mi profunda tristeza y desánimo, aunque pensé  que mucha gente que lo dio todo por un cambio de sociedad, como Gandhi, Teresa de Calcuta, Mandela, Dalai Lama, Maria Montessori, Alfred Adler, y mucha gente más no esperó que cambiara el resto de humanos sino que encontraron el cambio en su Ser, en su esencia y ello hizo que llegaran a saber que sino se conseguía en el presente algún día alguien se acordarían de su enseñanza, de su amor y de su educación amable, para poder sembrar una parte de lo que pretendían sin necesidad de cerrar la puerta a todas aquellas personas que creyeran que educar no es castigar, ni pegar, ni insultar sino simplemente respetar con limites y con amor,  para poder conseguir aquello que tú mismo pretendes: Salud emocional, un trabajo que te aporte alegria y felicidad.

Durante tiempo me dejé arrastrar por una educación tradicional, una educación irrespetuosa donde los progenitores son los que se supone que deben imponer lo que saben cuando en vez de ello pueden sugerir, aconsejar, cuando se establecen los mismos mapas mentales a sus hij@s cuando por contra se puede potenciar, empoderar y confia… al descubrir que enfermaba y no me sentía bien, me desperté y encontré a través de mi crecimiento personal que es posible cambiar, posible mejorar y ahí estoy, cada día mejorando, retrocediendo y avanzando, reflexionando y conectando conmigo misma, el camino es difícil, pero ¿quien dice que la vida es fácil? Se trata de ser valiente, paciente de creer en lo que haces, de apartarte de lo que no interesa y llenarte de todo aquello que te aporta, de esta manera podrás transmitir a tus hij@s y alumn@s lo mejor de ti, curar aquello que te perjudica y te molesta. Un trabajo difícil pero precioso, maravilloso que es enseñar se ha convertido en un trabajo colectivo, donde no sólo es tuyo sino de una comunidad unida y no disgregada, una comunidad interesada por lo mejor del ni@o y adolescente. Tiempo al tiempo, querer el cambio, y recuerda que en emotiva aportamos todo tipo de talleres que necesitas para conectar en tí, conectar con tus hij@s y alumn@s, con tu pareja y empezarás a disfrutar del camino de la vida para saber que todo aquello que aportes a tu familia y a la sociedad será una huella en todo aquel que te rodea y un gran regalo al Universo.

Emotivate,  acepta tu cambio y sigue avanzando.

Adela Miñana Ragüés

La fuerza de la motivación

Esforzarse es fundamental en todos los aspectos de la vida. Me pregunto, ¿cómo hay niñ@s o adolescentes que se esfuerzan al máximo por conseguir sus objetivos y otros que por mucho que vean modelos en su familia y sabiendo que es así, no lo hacen?

¿Está el problema en asociar la recompensa al esfuerzo?

¿Crees que solo si te esfuerzas a tu máxima capacidad, podrás aspirar a tu máxima recompensa?

“Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad.”Albert Einstein.

Es verdad que estamos en una sociedad donde al golpe de un click encuentras información rápida y no cuesta absolutamente ningún esfuerzo conseguir todo lo que quieras, el problema más grave es que ese conseguir todo lo que se quiera, muchas veces es virtual, es ficticio, es superfluo, se pretende a través de un click, conectarte con cualquier imagen que te lleve a soñar y esa ensoñación es peligrosa para mentes no críticas educadas en contextos que parece ser que en vez de enseñar a pensar desde la más tierna infancia se pretende enseñar a obedecer y aceptar las cosas porque nos las dicen.

El esfuerzo de cumplir un reto es primeramente creer en él, y por otra parte sentirse identificad@ en algún aspecto a conseguir en el caso de esta sección de mi blog, está muy relacionado con las ansias y el placer de escribir, tarea hermosa que me ha tenido absorta desde muy pequeña, y como dice Gandhi en una de sus magníficas frases: “Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado, un esfuerzo total, es una victoria completa”, y así me siento yo con este reto, un esfuerzo que a pesar de mi múltiple trabajo diario, la victoria de llegar a ello es completa y placentera.

La fuerza de voluntad está completamente ligada al esfuerzo y yo diría que el esfuerzo es una consecuencia de la fuerza de voluntad, si no existe esta última, el esfuerzo se pierde por el camino. Todo esto me hace reflexionar en si para tener fuerza de voluntad se necesita motivación y en la escuela, institutos, universidades no se encuentra, nuestros jóvenes tienen una fórmula difícil de resolver, falta de motivación más tecnologías donde se encuentra toda información de una manera rápida es igual a poca fuerza de voluntad para esforzarse en conseguir objetivos.

¿Hasta que punto tiene la educación la responsabilidad? Si combinamos la sociedad actual llena de ideas superficiales que se difunden por todas las redes sociales, sobre todo en época de campañas electorales con la realidad que existe en nuestra educación, encontramos hipocresía a doquier.

La fuerza de voluntad es hacer lo correcto en cualquier momento, podríamos decir emprender y al proponer proyectos a mis alumn@s much@s consiguen motivarse y acabarlos ya que los temas son elegidos por ellos mismos. A partir de sus intereses, un profesional de la educación debería ser suficiente perspicaz y eficaz para sacar aquellos contenidos que interesan en el curriculum escolar.

En mis talleres, en mi vida profesional y personal, intento desde mi humildad, desprender motivación para que vuelva a surgir ese esfuerzo, esa fuerza de voluntad desde lo más profundo de cada ser, la actitud del educador (familia o maestr@) es fundamental para que todo educando sienta en cada poro de su piel la pasión por aprender.

En Emotiva, aprender es pasión.

Adela Miñana Ragüés

Desde mi habitación

Somos volátiles como el viento, sensibles como la gota de agua cayendo sobre el cristal, somos seres inteligentes que podemos revivir momentos felices donde nos encontremos.

Por unos días se me detuvo mi trayecto de vida, por unas horas, mi pasión y por unos segundos, cada movimiento, rayo de felicidad como la que transmite un niño con un juguete en Navidad.

Desde mi ventana veo el cielo azul, nubes blancas y hojas movidas por el viento.

El tren se detuvo, descanso, reparación y aliento. Desde mi cama, se paró el tiempo para volver algún día de nuevo.

La naturaleza es sabia, para ello es muy importante escuchar tu cuerpo, el cuerpo “habla” y nosotros no le hacemos caso, le hacemos callar y hacemos cómo que no le escuchamos, pero nosotros somos cuerpo y alma, para que el alma este sana implica que el cuerpo lo esté.

Durante cualquier época, sea de este siglo o de hace dos siglos, las personas hemos buscado la felicidad, cuando somos pequeños, todo es alegría porque la fantasía nos envuelve del regalo de la vida, aunque está muy claro, que hablaríamos en situaciones normalizadas ya que sabemos que no en todos los rincones del mundo sucede así, desgraciadamente.

Durante la adolescencia ese mundo de regalo, se convierte en un todo porqué lo es, porqué me lo merezco, porqué es así, cuando ya somos adultos, olvidamos nuestra “esencia”, que es la de la niñez, de la inocencia, del regalo de vida, de ser agradecid@s y de sonreir por ser del alma y al mismo tiempo del cuerpo.

Escuchemos al niñ@ interior de cada uno de nosotr@s, no generemos un adolescente, un adulto lleno de pensamientos negativos y de poco fundamento, nuestro niñ@ interior está ahi, siempre, sólo tenemos que parar y escuchar a nuestro cuerpo, de esta manera el alma generará vida y con ello, salud y bienestar.

Estas fechas que vuelven a resurgir en calles, casa y más…, regalos… no olvidemos que el mayor regalo eres TÚ MISM@

Emotivate y felicítate todos los días de tu vida.

Adela Miñana Ragüés